La última y sorprendente propuesta realizada por el Gobierno Central no tiene en cuenta las características hidrogeológicas de los escombros abandonados en la Bahía, lo que hizo avanzar la línea de costa en más de 200 metros.
El Ministerio quiera SELLAR LA SUPERFICIE del área invadida. Si lo hace bien, solo conseguirá que el agua de lluvia recogida en la zona de sellado vaya directamente al mar.
Pero, ¿qué ocurre con el agua subterránea por debajo de la zona sellada?
El conjunto de materiales procedentes de las minas, que han ocupado la zona de relleno nunca se ha compactado, por lo que son permeables y constituyen una zona similar a un acuífero. El agua que ha llovido en las zonas situadas más arriba y las procedentes de los pequeños acuíferos de las montañas que circundan a la bahía, fluyen por entre los poros de los citados materiales y se enriquecen en metales pesados que van a parar al mar.
Por tanto, EL SELLADO no vale para nada.
La única solución es trasladar todos los restos mineros en barcos a zonas marinas de gran profundidad, al objeto de apartarlos de una vez para siempre de la bahía.
Traslados de arenas en barcos se realizan continuamente para regenerar playas que han perdido sus arenas.
Con los buenos hidrogeólogos con los que cuenta el Gobierno en el IGME, Instituto Geológico y Minero de España, no entiendo que el problema de Portman, al igual que el problema del Mar Menor, ambos con una incidencia enorme de aguas subterráneas, no les encargue la solución de ambos.