El Estado va a iniciar la disminución exorbitante de los volúmenes de agua del Tajo-Segura.
Cuando nos encontramos en un problema, como este, al que no le vemos solución, siempre debemos mirar más arriba y tratar de encontrar soluciones que sean obvias, que todos las reconozcan y que englobe a más participantes, para evitar que el problema sea de unos pocos. Se trata de la cohesión de la Nación española y de la solución para muchos millones de personas. Solo así, podremos triunfar.
Hasta la fecha se han realizado muchos estudios sobre los recursos de agua en España. Pero, desde que se han afianzado las autonomías y estas se han apoderado en gran parte de las confederaciones hidrográficas, los estudios de los recursos del agua están también descentralizados. Cada Confederación Hidrográfica presenta datos, que no encajan con la realidad. Parece un chiste, pero desde hace un tiempo político, a todas las Demarcaciones les falta agua y se declaran necesitadas de ella. Cuando una persona quiere conocer los volúmenes de agua que van al mar, al océano o a Portugal, aunque hay estaciones de aforo que miden los caudales, no hay manera de conocerlos si no tenemos algún espía en su interior. Los datos no encajan y están terriblemente escondidos.
Pero hubo un momento, en 1990, cuando se realizaron los informes necesarios para el denominado Plan Borrell, los que continuó Aznar, se consiguió conciliar que se reunieran las mentes más preclaras y conocedoras del tema y dieron lugar al LIBRO BLANCO DEL AGUA DEL AÑO 2000. Por parte de la cuenca del Segura, y no solo eso, sino también uno de los líderes del estudio era nuestro estimado, por todos Francisco Cabezas, magnífico funcionario de la CHS. Los datos fluyeron libremente. Se consideraron series hidrológicas de muchos años y se consideraron absolutamente todas las peticiones presentes y futuras, reales y medioambientales. No se dejaron nada en el tintero, al objeto de que no hubiese asunto real o imaginario de necesidades que no se hubieran tenido en cuenta. En definitiva, cuando este conjunto de sabios del agua entregó las cifras, no podía haber ningún técnico o científico que pudiera poner “pie en pared”. La llegada de políticos como José Luis Rodríguez Zapatero, y de algunos políticos catalanes, a la vez que algunos movimientos denominados “ecologistas” pusieron las excusas políticas necesarias para cargarse los Planes concebidos y se los cargaron.
Pero los datos del libro están ahí, eternos y quiero ponerlos hoy en el contexto actual, ya que esos datos, se obtuvieron de series de años tan grandes, que hacen que esos datos representen realmente los de hoy día.
Según el LIBRO BLANCO DEL AGUA DEL AÑO 2000, los RECURSOS medios de agua en la España peninsular son de 111.000 Hectómetros cúbicos, Hm3, (cada Hm3 equivale a un millón de metros cúbicos). Se consumen 22.000 Hm3 en agricultura, 4.500 Hm3 en abastecimiento de agua a la población, 1.700 Hm3 en la industria, total: 28.200 Hm3.
El resto del agua se divide entre evapotranspiración y las salidas de los ríos a Portugal, al Mediterráneo y al Atlántico.
Después de pulir extremadamente, con toda la generosidad máxima en futuros consumos, no calculados en los datos anteriores, los sabios llegan al acuerdo de que SOBRAN 38.000 Hm3 anuales, de los cuales 16.800 Hm3 corresponden al Ebro, Tajo, Duero y Júcar. La realidad es que las salidas de agua a estos mares y océanos son mucho mayores. Pero la prudencia por llegar a acuerdos, les llevó a disminuir importantemente la cantidad de recursos de agua que tiene España en su península.
Estas salidas de agua las reflejo, tal cual vienen en el citado libro, de la manera siguiente:
Para entenderlo, primero muestro este siguiente cuadro, la primera columna corresponde a los volúmenes mínimos exigidos por el Convenio de Albufeira, firmado entre España y Portugal, los cuales deben llegar cada año a Portugal.
La segunda columna, son los volúmenes medios observados por los datos de aforo de solo estos ríos. Faltan todos los demás, que también desaguan en el mar o en el océano.
Río Miño, en el salto de Frieria . . . . 3.700 Hm3/año 12.811 Hm3/año
Río Duero, en Saucede-río Águeda. . . 3.500 “ 15.168 “
Tajo, en Cedillo. . . 2.700 “ 8.500 “
Ebro . . . 16.105 “
Como pueden observar en el cuadro, sobra mucha agua, solo en esos ríos.
Por otra parte, calcularon las DEMANDAS de agua existentes, y las valoraron en 2.000 Hm3 anuales. Le podríamos añadir hoy día, 300 Hm3/año para recarga de acuíferos.
Con todo ello, el BALANCE es de 38.000 Hm3 de SOBRANTES, ante unas DEMANDAS de 2.300 Hm3. Esto supone solo un 6% de los sobrantes de agua en España para cubrir la escasez de agua de ciertas zonas.
Por otro lado, la necesidad crea virtud, casi siempre. Por ello, hay que contar que las demandas no son tan grandes como los lectores pudieran haber pensado, porque ya son 400 Hm3/año el agua tratada por depuradoras con un nivel terciario de tratamiento, lo cual ha ayudado mucho, sobre todo en la región de Murcia, en la que el 98% de las aguas residuales están siendo utilizadas para regadío de arbolado. La primera de España.
En cuanto al agua desalada, según AEDYR, ya son 1.800 Hm3 anuales los que se producen en 405 plantas desaladoras de aguas de mar y 360 plantas de aguas salobres.
No obstante, la calidad y el coste de estas dos aguas no son las deseables para todas las demandas. Yo diría que queda mucho para mejorarlas para servir mejor al interés general.
Otra cuestión de la que no se habla nunca, pero hay que ponerla encima de la mesa, son los trasvases intercuencas existentes en España, que resultan ser 14 trasvases, además del Trasvase Tajo-Segura. En total trasvasan 1.400 Hm3 al año, pero parece que el único que existe y al que hay que tiene que estar en contra toda España, es este último. En el resto del Planta son varios cientos de trasvases, que algún día expondré. Y no solo ha pasado nada en contra de la Naturaleza y el medioambiente, al revés, la han mejorado.
Por todo ello, es necesario totalmente tener en cuenta varios trasvases nuevos en España. No debe dar miedo, sino debe ser una gran esperanza. El más importante es el del Duero hacia los embalses de Entrepeñas y Buendía, cabeceras del Tajo, para solucionar por el camino los problemas de la megaurbe de Madrid y los requerimientos de Talavera de la Reina y de su comarca, respecto al trasvase del Alberche a Madrid, que también está puesto en duda. El agua del Duero que llegue a Entrepeñas podrá venir al sureste por medio de los actuales canales del Tajo-Segura. La Comunidad de Madrid, Ciudad Real, Alicante, Murcia y Almería lo agradecerían de muy buena manera.
No quiero dejar de recordar lo que expuse personalmente, por primera vez en una exposición en FEDEA, y que ya empiezo a escuchar en políticos murcianos, lo cual me alegra mucho que lo hayan captado y entendido. Es la creación en España de un SISTEMA NACIONAL DEL AGUA, que debiera disponer de la suficiente y necesaria capacidad de PRODUCCIÓN, TRANSPORTE Y DISTRIBUCIÓN para todos los españoles, vivan donde vivan. semejante a los que ya existen, como ocurre con el SISTEMA NACIONAL DE PRODUCCIÓN, TRANSPORTE Y DISTRIBUCIÓN DE ENERGÍA ELÉCTRICA, o el Sistema Nacional de la Seguridad Social, o del Empleo, o el de los Trasplantes y varios más. Todos ellos, tienen en común que afectan o pueden afectar a todos los españoles. Y esto es lo que ocurre con el agua. Se acabarían todas las luchas partidistas y sería un Sistema que se asentaría con sentido común en todo el territorio español. El agua que se utilizaría procedería de aquellos lugares donde sobra agua superficial, a la cual se añadiría también en algunas zonas, las aguas desaladas y las aguas regeneradas.
Lo que no se puede hacer es recortar la riqueza y, más aún, no dar la posibilidad de crear riqueza con el agua que no se tiene en algunos lugares, pero que sí poseen un buen clima y buena gente para lograr una mejor vida para todos los españoles.