“Sabe a excusa: hablemos claro como el agua”

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Sí que está muy claro. Las empresas no tienen más que trabajar y hablar solo con las Administraciones. Los ciudadanos bebemos lo que nos dan. No podemos ayudar a las empresas a mejorar la calidad de su agua.

Aguas de Murcia, la empresa mixta municipal ha puesto en marcha una campaña para concienciar a los ciudadanos que es bueno beber el agua del grifo. Reconocen que los clientes no lo sienten así, pero insisten que a pesar del sabor es totalmente potable y saludable. Y que es bueno que bebamos de ella.

En el primer vídeo dicen exactamente: SABEMOS QUE EL AGUA DEL GRIFO DE NUESTRAS CIUDADES CUENTA CON LAS MÁXIMAS GARANTÍAS DE CALIDAD Y SALUBRIDAD, Y PESE A ELLO SEGUIMOS PENSANDO QUE NO ES UN AGUA BUENA. Pueden verlo y oírlo en “youtube”. Hay más videos en la campaña que este que cito.

Está claro que andan preocupados porque la Región de Murcia, la mitad de Alicante y el norte de Almería son las zonas donde más agua embotellada se consume de toda España. He explicado sucesivas veces cual es el motivo, que no es otro más que el canal del agua del trasvase, de muy buena calidad, termina en el río Mundo. De aquí, pasa al río Segura, y se une a las aguas excesivamente salinas y no defendidas ante cualquier posible contaminación del río Segura.

Viajan por todo el cauce del río y son extraídas conjuntamente en Ojós hasta conducirlas a las plantas potabilizadoras del Taibilla. También en la Contraparada se extraen para el consumo de la ciudad de Murcia.  

La potabilización hace potable al agua porque le extrae todos los elementos turbios contenidos en el agua y le añade cloro para eliminar posibles bacterias, Pero no cambia la calidad química del agua de entrada. Además de calcio y magnesio, el agua que sale de las potabilizadoras llevará todos aquellos elementos químicos que se hayan sumado a ella durante el viaje por el río hasta llegar a la Planta.

El agua del grifo del Taibilla, según qué ciudad sea, termina siendo una mezcla de agua del trasvase, agua del río Segura y agua desalada. Esto solo puede traer altibajos en la calidad y en el sabor. Y, por ello, no gusta a las personas que viven en nuestras ciudades, ni a las que nos visitan.

Aguas de Murcia ya presentó hace 35 años un proyecto de una conducción independiente para transportar el agua del trasvase directamente a las plantas potabilizadoras, obviando totalmente el cauce del río Segura. Esta es la bendita hora que aún no se ha realizado, por desidia de los gobiernos regional y nacional, más los intereses de los agricultores. La autoría de la investigación y del proyecto fue exclusivamente mía. Nadie me hizo caso, excepto todos los miembros de mi consejo de administración, que pertenecían a todos los partidos políticos existentes, en especial el alcalde D. José Méndez, que trabajó incesantemente para conseguir la aprobación y realización del proyecto. Así mismo fue muy importante la aportación y entrega de los ingenieros D. Manuel Albacete y D. José Luis Pérez Albacete, que lo redactaron y dieron forma.

Desde entonces, las empresas de aguas y los ayuntamientos tampoco se han lucido en una lucha por mejorar el agua del grifo. Me da la impresión de que no han hecho prácticamente nada.

¿Qué puedo decir sobre esta campaña publicitaria?:

  • Que está muy bien que la población sepa que la potabilidad del agua está asegurada por los profesionales del agua, tanto del Taibilla, como de Aguas de Murcia y las demás empresas.
  • Que la gente la puede beber con total tranquilidad. Es potable.
  • Que a quien hay que convencer, para que la población beba el agua y nadie de Murcia, ni los visitantes, sigan diciendo que no está buena, es al gobierno regional, al gobierno nacional y a los ayuntamientos y empresas de agua.
  • No somos los ciudadanos los que tenemos que convencernos de que el sabor del agua del grifo nos conviene.

A ver, si de esta, salimos reforzados los ciudadanos, porque además de beber un agua de mejor calidad, podríamos ahorrar, si cada uno de los habitantes bebiera un litro de agua embotellada al día, a un precio de 30 céntimos el litro, la enorme cantidad de 270 millones de euros al año.

Esta cantidad coincide con el valor de la obra. O sea, el ahorro de un año de no consumir agua embotellada, podría permitirnos pagar una infraestructura que nos serviría para seguir ahorrando toda la vida.

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