¿De quién será la culpa de que no se resuelvan los problemas del Mar Menor?
El caso es que estamos, todo el pueblo, castigados como en el mito de Sísifo a volver repetidamente a empujar una pesada roca, montaña arriba hasta llegar a la cima, sin conseguirlo, tal como se describe en la mitología griega.
Realmente se podría entender también que todos nosotros, como el ejemplo puesto, sufrimos un castigo como Sísifo, lo cual es injusto, ya que los responsables según la Ley de Aguas, son el gobierno central por no poner los controles debidos en el acuífero del Campo de Cartagena. También es culpable el gobierno regional por no enfrentarse al central, como debiera hacerlo para que se cumpla aquella, artículo por artículo.
El caso es que hasta el momento son ya más de 400 artículos científicos, los estudiados, trabajados y escritos por científicos y técnicos de las Universidades de Murcia, la pública, la UCAM, la Politécnica de Cartagena, la de Orihuela, la de Elche y la de Alicante. Y todos ellos versan sobre el Mar Menor. ¿Estudian o trabajan? ¿Es que no han extraído las consecuencias suficientes para aconsejar qué es lo que hay que hacer para eliminar los problemas que sufre la laguna? O ¿Es que se cobra por artículo y/o por informe?
Por eso me refiero a Sísifo. Siguen estudiando y escribiendo, pero no se sube la montaña.
Pero Sísifo también se asemeja a los gobiernos. Tampoco consiguen subir la montaña.
Sin embargo, humildemente, algunos decimos que la solución se inicia extrayendo, a toda velocidad, parte del agua del acuífero, trasladándola a la planta de San Pedro del Pinatar, devolviendo el agua ya tratada a los regantes, para que paguen lo que corresponda por esta acción. Con ello, se hace descender los niveles de agua del acuífero y se eliminan las entradas de esta en la laguna. Los sondeos han de cerrarse hasta que incorporen sus propietarios todos los elementos de control digital que se les exija. Y al mismo tiempo, la Confederación Hidrográfica del Segura debe poner negro sobre blanco toda la Ley de Aguas, así como obligar a digitalizar con sensores todos los sondeos del acuífero y hacer funcionar las Juntas de Usuarios con todas las prerrogativas que marca aquella.
El gobierno regional tiene que delimitar y proteger el “Área de alimentación del acuífero¨, limitando, regulando o prohibiendo toda actividad que sea susceptible de contaminación.
Esta solución acabaría con el problema en un tiempo récord. Se subiría la piedra a lo más alto de la montaña en su primer intento.
Pienso que estoy condenado a no verlo. Creo que también soy Sísifo.