¿EN QUÉ SE PARECEN LAS CIRCUNVALACIONES Y LAS SOLUCIONES A LAS INUNDACIONES?

Cuando una ciudad o un pueblo crece en su tamaño y población, llega un momento en que el tráfico de vehículos no tiene suficiente fluidez, sobre todo en la vía principal, que conforma el eje de la ciudad, el lugar donde se inició el crecimiento de la misma y que normalmente constituye la vía principal. Cuando se produce este hecho, esta se colapsa y se producen atascos de vehículos.

¿Qué hacen los ayuntamientos ante esta situación? Construir una circunvalación o un nuevo vial para resolver el problema. Así, son dos las vías de circulación y se evitan las paralizaciones del tránsito de los vehículos.

¿Y qué se hace con los cauces de los ríos, que en determinados momentos se desbordan produciendo muertes y enormes daños en las viviendas, en las calles, en las ciudades?

De manera similar a la anterior, se construyen nuevos cauces para derivar el agua antes de llegar a la ciudad, y conducirla por los nuevos cauces hacia lugares donde no puedan producir daños.

Y, normalmente los antiguos cauces se convierten en zonas verdes para la población.

¿Es fácil decirlo y es difícil hacerlo? No.

Solo depende de la voluntad política. No hay mejor obra que la que se adelanta al tiempo en que vivimos. Desafortunadamente, la ocurrencia de una inundación y la siguiente en el mismo lugar suele tener un espaciamiento superior a la vida de una generación. Esto condiciona la voluntad de efectuar las obras necesarias para acometer lo imprescindible, que es siempre, dejar a las generaciones siguientes los problemas resueltos.

¿Por qué me permito hablar de esta cuestión?

Porque lo he vivido, he analizado y dirigido las soluciones a realizar en algunas ciudades.

Concretamente en la ciudad de Alicante. En 1982 se produjo una gran inundación, con el consiguiente desbordamiento del agua en todas las calles, muchas de ellas antiguas ramblas, con el resultado de muertes y daños enormes en casi toda la ciudad.

El alcalde Lassaleta ordenó el análisis de las causas, el estudio de su término, no solo municipal, sino el correspondiente a las diversas cuencas hidráulicas que actuaron en la inundación y los daños observados.

Fui el elegido para dirigir el estudio hidrológico y científico. Fue y ha sido todo un éxito. Desde la terminación de las obras correspondientes no se ha vuelto a inundar la ciudad. Es uno más de mis proyectos y de mis recuerdos profesionales más queridos.

El resultado ha sido un éxito extraordinario. Desde hace casi 40 años ya no se han producido inundaciones en la ciudad de Alicante.

Como resumen, diré que hubo que construir circunvalaciones, túneles y sobre todo, adaptar el Plan General de Ordenación Urbana del municipio para evitar las inundaciones.

Aunque todo hay que decirlo, no todo se construyó. Quedan por hacer algunas cosas, que espero que no nos recuerden el olvido de haberlas hecho ya.

Es evidente que la conclusión más realista es que debiera de existir la obligación de todas las ciudades y pueblos de tener dispuesto un estudio de estas características. No se puede estar al albur de políticos que normalmente piensan en estos problemas durante solo los cuatro años de su legislatura. Esta obligación debe venir, si fuera posible, desde el Gobierno para toda España.

Hay que mirar con mayor amplitud de mirada. No en unos pocos años, si no para toda la vida. Para todos los ciudadanos.

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