En nuestras casas podemos controlarlo en cualquier momento con la medición de la conductividad del agua, mediante un conductivímetro portátil, de pequeño coste. (Les adjunto imágenes de uno de ellos).
El pasado mes de agosto, la conductividad del agua de mi grifo en la ciudad de Murcia ha sido 980 microsiemens/centímetro, lo que significa un 64% más de sales y demás componentes, que la que ha llegado por los canales de trasvase. Esto suponiendo que su origen solo sea el agua del trasvase. Si no se hubiese unido al río y previamente solo se hubiesen unido al agua del trasvase las dos que teóricamente se tendrían que unir en estos momentos: a) “agua del río Taibilla”, b) “agua de las desaladoras”, el valor medio de la mezcla de los tres orígenes de agua sería de 310 mS/cm, por lo que si hubiese sido así, la contaminación-salinización del agua de mi grifo sería, hoy día, superior al 200%.
Como pueden ver es fácil conocer la carga contaminante-salinizadora que nuestros gobernantes nos están colocando desde 1979.
Sugiero, por este medio, que algunos o muchos de ustedes midan la conductividad del agua del grifo y sus resultados me los envíen a la dirección de correo electrónico que les adjunto en este artículo. Vivan donde vivan. Solo deben indicarme la localidad donde la han medido, la fecha y el valor de la conductividad. Los datos los pondremos en común.
No suelen existir sistemas de control sobre la mayoría de las cuestiones que más nos importan a todos. No controlamos las leyes aprobadas, ni el porcentaje o importancia de lo cumplido o no. Nosotros sí que lo podremos controlar.
El agua que bebemos es potable. No tenemos duda. Pero el origen del agua y su calidad química, aun siendo potable, puede y debe ser muchísimo mejor. El abandono de sus obligaciones por parte de las autoridades y de las empresas de agua nos ha condenado a beber un agua difícil de aceptar por muy potable que sea. Y los responsables, salvo alguna excepción, han aceptado que bebamos un agua con excesivas sales y demasiado clorada y organoclorada, para defenderla de los peligros que acechan al agua, allá por donde discurre. Cuando no hay alternativa, habría que aguantarse, pero es que la alternativa nos la han robado.
Es como si “una leche recién ordeñada” se uniera a un río descontrolado de leche. El río Segura se puede considerar como receptor o vertedero de todos los fluidos que discurran superficialmente en la cuenca del Segura.
Además, somos la zona de España donde más agua embotellada se bebe, porque no gusta, no es agradable por su exceso de sales, el agua del grifo.
Llevo exactamente 45 años luchando por la realización de este proyecto que independice las dos aguas, la de beber y la de regar. Solo. No lo he conseguido. Alguna vez, he estado cerca, pero la oposición y el interés egoísta y desmedido de los de siempre lo impidió. Con la ayuda de algunos, no es necesario que sean muchos, nadie sobra, seremos capaces de poner en un mapa, de manera recurrente, los problemas de salinización y/o contaminación que está produciendo el río Segura desde que llegó el agua del Trasvase, allá en 1979. Este mapa se puede repetir y comunicar a todos en este blog. Estoy seguro que las autoridades regionales y nacionales le tendrán que dar más importancia que al problema del Mar Menor, porque en términos de cantidad y de calidad, el problema es mucho mayor que el de la laguna. Estoy hablando de un grave problema que afecta a más dos millones y medio de habitantes, a los que hay que sumar a todos los visitantes y turistas.

El croquis que adjunto explica bien la situación de los varios orígenes del agua que bebemos en nuestros grifos. El color azul representa agua de buena calidad. El color rojo es agua contaminada y salinizada por la acción de las lluvias y riegos de las tierras y por la acción del hombre. Se observa también que el agua del Trasvase llega directamente al río Mundo y de aquí al Segura, abandonando los canales propios por los que discurría.
También se observan los distintos orígenes del agua que llega a los grifos de los habitantes de Murcia, la mitad de la provincia de Alicante y el norte de la provincia de Almería:
- El agua del Taibilla, que desde 1947 ha estado entregando a la población un agua magnífica, de manantial, de la sierra del Segura. Supone un 20% del total del agua suministrada. Este mes pasado, la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, en una pirueta inexplicable, ha realizado la inversión de una parte de su volumen entregado por su canal de siempre y ahora lo hace pasar por el cauce del río Taibilla, con el objetivo de que exista una cierta cantidad de agua presente en el cauce del mismo y así cumplir con la agenda 2030 del MITECO. Ese volumen de agua lo recoge posteriormente en el embalse de Ojós, después de discurrir por el malvado y perverso curso del río Segura y lo trata de potabilizar. Desde luego, nada que ver la calidad del agua raptada en su origen con la calidad del agua potabilizada.
Por tanto, con esta operación, hemos vuelto a perder calidad en el agua de beber.
- El agua del trasvase Tajo-Segura. Supone un 40% del total del agua suministrada. Desde el primer momento, los autores del proyecto y de la obra del trasvase, cometieron un error imperdonable con el agua de beber. Porque el agua que tenía que llegar se dirigía a riego y a abastecimiento. Debieron separar el agua de abastecimiento por medio de una tubería que se tendría que dirigir a las plantas potabilizadoras de la Región. A cualquier persona con la cabeza en su sitio no se le podría haber ocurrido unir en el cauce del río Segura ambas aguas, la de regar y la de beber. Por ello, ningún murciano pudo saborear la calidad del agua del Tajo. Desde el primer día nos dieron agua de la mezcla del agua del Segura, de mal sabor y exceso de sales, con el agua del Tajo, de buena calidad, pero ambas, al unirse ganó la mala, la del río Segura.
- El agua desalada. Supone un 40% del total del agua suministrada. Poco a poco, se ha incrementado el volumen de agua desalada destinado a la población. El problema es que no está suficientemente remineralizada. Es agresiva, en exceso.
¿Por qué la sugerencia de conocer la conductividad del agua de diversos lugares de nuestra geografía?
Será la única manera de disponer de los datos necesarios, que no nos son entregados por los responsables, para tener una idea conjunta del agravio realizado por la mala concepción de la distribución y tratamiento del agua del trasvase en las tres provincias del sureste español.
¿Cuál cree que es la causa de que juntaran ambas aguas en el cauce del río Segura?
Desde 1979, fecha en que llegó el trasvase Tajo-Segura con el propósito de conducir aguas para el riego y para el abastecimiento de agua potable a la población, se produjo un gran engaño a la población que debía beber solo de esa agua, y no de una mezcla con el agua del río.
Desconozco quienes tomaron la decisión, si políticos por sí solos, o influidos por regantes o técnicos. Fue un acto de desconocimiento de los graves problemas que podía acarrear esa decisión, o de mala fe, porque sencillamente era otra manera de poder adueñarse de una parte del agua que iba destinada a los ciudadanos. Ya que la medición de la evaporación del agua en un canal abierto conduce a una falsa estimación de lo evaporado a beneficio de inventario de las personas que lo miden y lo utilizan.
¿Qué le ocurre y qué puede afectar al agua mientras viaja por el cauce?
Todo lo que pueda caber en la imaginación de cualquier persona. Además de ello, parte de la cuenca del Segura y sus afluentes están situados en tierras cargadas de yesos y sales.
Tanto, el propio río, el embalse de Camarillas, las ramblas de Minateda, del Moro, del Judío, de Santomera y otras, llevan sus aguas cargadas de sulfatos, cloruros, calcio, magnesio, sodio y otros elementos químicos a unirse con las aguas del río Segura. Por cierto, todas estas aguas conducidas mediante un canal podrían tratarse y depurarse en una planta por debajo del embalse de Santomera. Podríamos conseguir nuevos recursos de agua limpia y evitaríamos, en parte, la contaminación del agua del río.
Además, las aguas residuales antes de que se construyesen depuradoras se vertían al río Segura. Hoy día, con las depuradoras funcionando, las aguas depuradas de las mismas van también al río, así como los abonos, los herbicidas y todos los restos de productos que se utilicen en la cuenca del río y no sean tomados por las plantas y árboles. También, las que por accidente puedan ir al río, sencillamente por efecto de la gravedad.
Podría ocurrir un auténtico desastre. El cauce posee una gran vulnerabilidad a la contaminación. De hecho, la contaminación producida ha sido y es superior a la tan conocida como la del Mar Menor. Estamos peor que en esta laguna y las autoridades no han hecho, ni hacen nada. Evidentemente es porque no hay turistas, ni propios del lugar que se bañen en las inexistentes playas del río Segura. Tampoco las autoridades comprueban, ni observan el aspecto de manglar del embalse de Ojós, al que solo le faltan los cocodrilos del cenagal verde de agua que cubre la totalidad el pantano, que es el lugar que distribuye el agua a las márgenes izquierda y derecha del Canal del Trasvase, y que lleva el agua a Alicante, a Lorca y a Almería.
¿Cómo ha cambiado la calidad del agua que bebemos de los grifos de Murcia, la mitad de Alicante y el norte de Almería?
Desde la llegada del agua del trasvase, si hubiese venido por una tubería cerrada desde el embalse del Talave y no por el cauce del Segura, se hubiese observado un cambio sustancial en la calidad del agua, tanto en su sabor, como en la seguridad de que si algo pasara en el cauce, los dos millones y medio de personas que dependen de esta agua nunca la sufrirían.
Por esta causa, dado que el abastecimiento de agua era de mala calidad y fue sustituido por otro de mala calidad también, la población no ha visto alterada su visión del agua del grifo, ni antes, ni después. Nos han robado 45 años de buena calidad del agua del grifo. Y sobre todo, nos han robado el criterio de qué es un agua de buena calidad, frente a lo que bebemos.
Si el agua no tiene la calidad original del trasvase ¿Cómo ha reaccionado la población?
De ninguna manera, porque no ha podido comparar. No ha reaccionado contra las autoridades porque no conocían lo que estoy describiendo. Sí que lo han resuelto a costa de su dinero, consumiendo y adquiriendo aguas envasadas. Murcia, Alicante y Almería son líderes en España y en Europa de compra y consumo de agua embotellada.
El gasto anual de este tipo de agua en toda la zona puede estar entre los 200 a 250 millones de euros anuales. El coste de la tubería para independizar el agua de beber, de la de riego, es el mismo coste que el anual de la población al comprar agua embotellada.
Es un importe, que se está produciendo por la ineficacia de nuestras administraciones, la nacional, la regional, el silencio de nuestros ayuntamientos y de las empresas de agua. Y todo esto ayudado por la actitud taimada del mayor gestor de agua, que son los Canales del Taibilla, que conocen mejor que los demás cuál es el problema.
¿Qué objetivos y resultados tendría su sugerencia de que numerosos lectores participaran en la medición de la conductividad desde sus propias casas?
Conocer inmediatamente la calidad del agua. Mediríamos la desviación de la calidad del agua, que se haya producido por unirse y viajar las dos aguas, la del Segura y la del Trasvase en un solo cauce, el del río Segura.
Publicaríamos recurrentemente los resultados obtenidos en este medio y en todos los que lo soliciten para que los ciudadanos puedan estar enterados de lo que esto significa para su salud y para su confianza en la calidad del agua del grifo. Por medio de su representación en un plano. Es un salto hacia adelante para defender la salud de varios millones de personas.
Y posiblemente haya una reacción positiva por parte de las autoridades.
¿Cuáles serían los posibles pasos siguientes para defender la calidad de las aguas de beber en nuestra zona?
Probablemente, una denuncia ante las autoridades europeas y quizá la petición de una ILP para defender los intereses de la salud de los ciudadanos.
¿Cómo se puede medir la diferencia de calidad del agua del grifo?
Hay una manera muy sencilla de simplificar los datos sin necesidad de realizar difíciles y complejos análisis químicos y físicos del agua.
Conocemos, desde siempre que, si al agua le medimos la CONDUCTIVIDAD ELÉCTRICA en cualquier momento, nos ofrece un dato numérico que es función de las sales y elementos químicos que contiene el agua. Y este dato se corresponde a la realidad de ese momento, o sea si a la misma agua le medimos su conductividad y a continuación le añadimos más sales, y volvemos a medirla, la conductividad habrá aumentado en función exactamente proporcional a las sales añadidas al agua.
Así, todos debemos saber que el origen del agua de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, que proporciona la misma a todos los ayuntamientos que dependen de este organismo, proviene de tres lugares distintos, con conductividades siempre iguales. Por tanto, podemos distinguir, midiendo la conductividad, de donde procede el agua o podemos establecer cuál es la mezcla de dos, o de los tres orígenes del agua.
¿Cuáles son los tres orígenes y cuáles son sus conductividades eléctricas inmutables?
Las aguas del río Taibilla tienen una composición, que proporciona una conductividad de 150 microsiemens/centímetro.
Las aguas del Trasvase tienen siempre una composición representada por 600 mS/cm.
Las aguas desaladas de las plantas desaladoras de Acuamed tienen siempre una composición de 100 mS/cm.
Las aguas del rio Segura tienen una variación de la salinidad muy importante, ya que depende de las lluvias que puedan ocurrir, así como de todos los puntos de descarga de agua que pueda recibir el río. Su conductividad puede variar desde 600 a 2.500 mS/cm.
¿Cómo se mezclan estas tres aguas?
Lo hacen según zonas geográficas, según la proximidad de las propias fuentes de origen. En la costa es más habitual que las aguas desaladas tengan mayor proporción. Las del río Taibilla son más protagonistas tanto en cuento a la proximidad de su canal propio en relación a las poblaciones abastecidas.
No obstante, si las tres aguas se unieran en un mismo depósito, el 40% sería del trasvase, el 20% del río Taibilla y el otro 40% procedería de la desalación del agua de mar.
Por tanto, dadas sus características, si todas se juntaran en un único depósito, la conductividad del agua de mezcla debería ser de 310 microsiemens/centímetro.
¿Cuál es la realidad de la conductividad actual?
Partiendo de que la realidad es que no hay una propia agua del trasvase, sino que es la mezcla del agua del río Segura con la del Trasvase, lo cual la hace cambiar radicalmente de calidad, y por tanto de conductividad.
Así, la conductividad, estos días de agosto, en que escribo este artículo es que en Murcia ciudad, la conductividad es de 980 microsiemens/cm. La mido todos los días con mi conductivímetro. Las medidas, obviamente, pueden variar y lo hacen. De ahí que un control de estas medidas por particulares podrá indicarnos continuamente lo que se está haciendo en cada zona de abastecimiento.
Por tanto, ¿cuál es la salinización y/o contaminación, producidas por la mezcla de las aguas del trasvase con las del río Segura?
Es exactamente la diferencia entre los 310 y los 980 microsiemens/cm. Es decir, la unión de estas dos aguas produce, en estos momentos, un perjuicio al agua potable que llega a multiplicar por TRES las sales contenidas en el agua que debiera ser el origen. De ahí, el mal sabor del agua y el rechazo de la población a beber el agua del grifo.
¿Cuál es la solución?
De nuevo hay que decirlo, hay que conducir el agua del Trasvase destinada para beber por una conducción cerrada desde el embalse del Talave hasta las plantas potabilizadoras.
¿Y mientras qué podemos hacer?
Medir la conductividad del agua de nuestros grifos. Comunicar nuestros datos. Reunirlos y hacer conocer las diferencias entre la calidad que tendría que haber sido desde hace 45 años y la calidad que tenemos en ese momento de medida.
Los que quieran participar tienen que:
- Adquirir un conductivímetro para medir en su casa, en un vaso, el agua del grifo, que no le llevara más de 10 segundos de su tiempo y transmitir el dato a la dirección que les doy. Debe haber miembros en todas las localidades posibles de Murcia, de Alicante, desde esta ciudad hacia Murcia en el Valle del Segura, en todos los pueblos y en el norte de Almería, en el Valle del Almanzora. Los resultados me los enviarán a la dirección que les doy y los publicaremos en los medios que los acepten, de manera consecutiva hasta que el Gobierno de España y/o el de Murcia, construya la tubería separadora de las aguas del río y las de beber.
- El mejor conductivímetro para casa y para llevarlo en el bolsillo es el HANNA HI 98304 TESTER, que vale 50,40 euros. Vale para toda la vida. Es portátil, lleva pilas. En las siguientes fotos les indico la gran facilidad con la que se leen los datos. Su precio no es excesivo, pero si conseguimos el objetivo previsto será un regalo enorme para la salud de todos los ciudadanos.
- Una vez conseguido, el ahorro económico para todos será de 250 millones de euros al año, a lo que hay que sumar el de no tener que trasladar el peso de millones de litros hasta las viviendas de los ciudadanos.
- Otra victoria será demostrarles a los esforzados agricultores de nuestra tierra, que está muy bien su enorme trabajo por potenciar la agricultura, que aceptamos que crean riqueza, que les aplaudimos y mucho más, pero que no pueden atropellar nuestros derechos, de beber un agua de calidad.
Les estamos depurando las aguas residuales para que las utilicen gratis. Todo lo pagamos los ciudadanos. Introducen las aguas de las acequias en los alcantarillados de la ciudad, lo que nos cuesta depurar también y devolvérselas limpias. Les regalamos los fangos de las depuradoras.
No nos dejan tomar más agua del río para potabilizarla en la Planta de Contraparada, agua que después se les devuelve limpia y gratis.
Se necesita una larga conversación con los agricultores y me da la sensación que nuestros ayuntamientos no han hecho nada todavía por ello. Ni las empresas de aguas.
Y no nos dejan separar el agua de beber de la de regar del río Segura.
Mi dirección de contacto es: jhervasmartin@hotmail.com
En las fotos que adjunto se observa cómo es el medidor de conductividad HANNA. El resto de fotos describe las operaciones necesarias para la medida de la conductividad. Se ha de multiplicar por 10 la cifra de arriba “del display”para que las unidades sean microsiemens/cm. La cifra inferior es la temperatura del agua que está siendo medida.





