He leído en estos últimos días que el Ministerio de la Sra. Ribera nos anuncia que en 2026 nos indicará un nuevo Plan para terminar de solucionar en los siguientes años las cuestiones relativas al Mar Menor. ¿Cuántos años, de qué se trata y por qué no nos informa ahora? Personalmente siento la necesidad de poner día y hora en acabar con el problema que está oscureciendo la imagen de la Región, desviando turismo, inversiones, agricultura e industria.
En la ciudadanía hay una sensación de hartazgo. Entre unos y otros han creado una incertidumbre insoportable. Nadie sabe si los políticos y sus técnicos que hablan desde Madrid o desde Murcia saben algo de la cuestiones que hay que atacar. O no quieren o no pueden decirlo. Los espectadores de esta nefasta función solo vemos que hay dos gobiernos, seis universidades en un radio de 70 kilómetros del problema, multitud de investigadores de los que cada uno de ellos sabe muchísimo de “su tema”, plataformas varias de defensa de la laguna, visitas de la Unión Europea, denuncias y hasta se le ha dotado de una “personalidad jurídica propia del Mar Menor”.
No hay una visión global sobre el Mar Menor que englobe la interacciones que existen entre las aguas superficiales, las subterráneas, las poblaciones, las depuradoras, las granjas de animales, las industrias, las fosas sépticas, la agricultura, sus productos asociados, los restos de la minería, el fósforo, el nitrógeno y demás cuestiones. Reconozco que poco a poco la gente lo va conociendo, pero no saben cómo solucionarlo.
La primera llamada al sentido común que quiero hacer es que si desde el primer momento se hubiera llevado a cabo una Ley de Ordenación de los Usos sobre el Área de Alimentación del Acuífero del Mar Menor, ninguno de los problemas actuales habría aparecido y no estaríamos sufriendo en estos momentos. Por ello, hágase inmediatamente esta Ley que defienda la citada área de todos los peligros que conlleva la acción humana. Una Ley como esta no significa en absoluto que no puedan existir la agricultura, las industrias, o el resto de actividades. Solo que se habrían puesto los límites geográficos, técnicos, científicos y jurídicos para que no se hubieran producido los efectos de la envergadura que hay hoy día en el Mar Menor.
En estos momentos creo que estamos todos de acuerdo en que el acuífero infrayacente del Campo de Cartagena está repleto de agua a lo que se une el resto de productos utilizados durante decenas de años en su superficie, o sea el área de alimentación de aquel.
¿Cómo desaguar el acuífero para que su agua no siga produciendo más daños a la laguna? Hay dos propuestas:
- Según el Ministerio de la época del anterior gobierno central, no dejando que llegue el agua del acuífero de la laguna. Se conseguiría mediante una batería de una multitud de pequeños sondeos situados en el perímetro del borde de la laguna, o sea unos metros atrás del contacto entre la tierra y el mar. Le llamaban a esta operación, “Vertido Cero”. Estos sondeos no dejarían llegar el agua.
- Según el actual Ministerio, dejando pasar el tiempo, haciendo desaparecer la agricultura poco a poco. A veces, a trompicones, recortando el trasvase desde el Tajo. Así llegaría menos agua al acuífero. Y esperando a que este se descargue solo al cabo de muchos años, ya que la velocidad del agua subterránea cuando no es atraída por sondeos es muy lenta, del orden de 2 ó 3 metros por día. Esto significa decenas de años.
A continuación, siento como repito lo que he dicho ya varias veces, pero estoy convencido que debo decirlo de nuevo.
Desde mi punto de vista el Vertido Cero es válido, pero construir una batería de sondeos tal cual se describe se tardarían unos cuantos años en su realización y además su mantenimiento es costoso. La opción de la ministra y de su equipo es un brindis al sol. Si lo que desean es que el agua del acuífero llegue limpia al Mar Menor, no lo conseguirán jamás, porque de por sí, el agua del acuífero es salina, por la propia naturaleza de las rocas que lo componen. Y si lo que desean es que no lleguen los productos resultantes de la acción humana, el actual Ministerio no tiene más que prohibir la agricultura y expulsar a los habitantes del Campo de Cartagena. El Ministerio podría terminar creando un Parque Natural.
Dicho todo lo anterior, les describo, una vez más, cuál podría ser una solución rápida y eficaz para acabar con el problema de una vez por todas:
- Bajar el nivel del agua del acuífero los metros necesarios como para que se quede por debajo de la cota cero, al objeto de que no pueda desaguar en el Mar Menor.
- Para realizar la acción anterior, hay que seleccionar los sondeos necesarios situados en el acuífero del Campo de Cartagena de tal manera que al ponerlos en funcionamiento dispongan del suficiente caudal de agua como para hacer descender el nivel del acuífero.
- Conducir toda el agua producida mediante conducciones a la planta desnitrificadora y desalobradora de San Pedro.
- El agua de rechazo con sales de esta planta se conducirán al mar mediante el colector de la planta desaladora.
- El agua de buena calidad se unirá a las conducciones del trasvase para devolverla a los regantes, para su uso.
- Se realizará inmediatamente una Ley de Usos y Defensa del Área de Alimentación del Acuífero Campo de Cartagena.
El resto de acciones, minería, purines de granjas, compuestos químicos, fosas sépticas, mejora de las plantas de depuración, vertidos de industrias y otras las dejamos para otro momento.
Si se realiza el plan propuesto, que se puede hacer en pocos meses si se ponen los recursos necesarios, antes de un año se habrá solucionado el problema del Mar Menor. Esto es lo que le importa a los ciudadanos.