LA ECONOMÍA CIRCULAR DEL ACUÍFERO DEL MAR MENOR

El título de este artículo describe y explica perfectamente lo que algunos de nosotros proponemos para resolver el problema del Mar Menor. Algunas veces, y más hoy día en un mundo de mensajes breves, los títulos pueden sobrevivir por sí solos si estos tienen suficiente consistencia.

Todos sabemos ya que el agua del acuífero está llegando continuamente a la laguna y la sobrecarga de nitratos y demás productos agrícolas utilizados. También el agua del acuífero ayuda a enriquecer el agua del Mar Menor con todo aquel producto que pueda infiltrarse en el área de alimentación del acuífero.

¿Cuál es el área de alimentación de este? Es prácticamente toda la planicie del Campo de Cartagena y algún que otro relieve más. Alrededor de 1.200 km2, que ya son muchos.

¿Qué otros productos pueden infiltrarse en esta área y, por tanto, pueden llegar a las aguas de la laguna? Los purines de las granjas de animales, que no estén tratados y retirados, las aguas residuales escapadas de los alcantarillados, las aguas de las fosas sépticas, las aguas de las depuradoras porque  aunque estas funcionen bien todos los días, cuando llueve no puede hacerlo bien, los lodos recogidos en las depuradoras, las industrias no conectadas con los alcantarillados, los productos estériles de antiguas minas, el aceite usado que se vacíe en el suelo, más todo lo que se pueda imaginar. Por lo que puede llegar fósforo, plomo, cobre, zinc y lo que piense su imaginación siempre que se haya producido realmente.

Cualquier lector podría ya estar pensando cómo se ha podido permitir no solo la agricultura en esta zona del área de alimentación del acuífero y de la laguna, si no que tampoco se debiera haber permitido la construcción de ciudades, ni de ninguna actividad. Debiera ser todo virgen para que el Mar Menor fuera también virginal. Sin embargo, se ha producido una enorme expansión de la actividad humana, pueblos, ciudades, aeropuerto, puertos deportivos, agricultura, minería, industrias y ganadería. Además de carreteras, acequias y otras actuaciones que distraen la llegada de las aguas superficiales de donde realmente debieran de haber transcurrido, lo que produce riadas, inundaciones y daños en las viviendas.

Además, el acuífero del Mar Menor está constituido por rocas, en las predominan la existencia de yesos y sales en gran abundancia, por lo que la calidad del agua no es suficientemente buena. Sobran sulfatos, cloruros, sodio, calcio y magnesio. No es un agua que se pueda caracterizar como agua potable. Tampoco es buena para la agricultura si es utilizada continuamente.

Todo este amalgama de problemas tiene una fácil solución, doble, si consideramos por un lado las aguas subterráneas y por otro las aguas superficiales.

SOLUCIÓN SUBTERRÁNEA: La acción que daría lugar a una economía circular de las aguas del acuífero es la siguiente:

Primero: extraer el agua del acuífero mediante algunos de los actuales sondeos de los agricultores, la suficiente como para hacer descender el agua del acuífero por debajo de la cota cero, para que no pueda surgir más agua por la rambla del Albujón, ni alimentar lateralmente a la laguna. Impedirá la llegada de nitratos al agua del Mar Menor. Si no fuera posible aprovechar los sondeos de los agricultores se construirían inmediatamente nuevos sondeos.

Segundo: Conducir el agua extraída a una planta desnitrificadora y desalobradora para convertirla en un agua de calidad similar a la de beber.

Tercero: Conducir el agua ya tratada para que se una a las conducciones del embalse de La Pedrera, al objeto de devolvérsela a los agricultores para que puedan regar con ellas.

SOLUCIÓN SUPERFICIAL: Deben realizarse dos acciones:

Primera:  Se deben construir dos grandes canales superficiales para que puedan captar todas las aguas que puedan registrarse aguas arriba de los dos canales. El sentido final de cada canal es llevar el agua recogida al Mar Mediterráneo, así como las aguas de las depuradoras de las poblaciones existentes y todos aquellos posibles escapes de la actividad de las ganaderías y otros.

Segunda: Se debe construir un anillo interceptor paralelo a la costa del Mar Menor, que recoja aguas pluviales si fuera necesario de manera total o en parte, pero sobre todo las aguas de las depuradoras de las poblaciones ribereñas, en días normales y en momentos de lluvia cuando el agua no llega a depurarse en las mismas y el agua de acequias que además arrastran productos no deseados para la laguna.

Este tipo de interceptor se está construyendo en estos momentos en La Albufera de Valencia, que es una laguna similar, aunque más pequeña que el Mar Menor. Los objetivos de recogida son exactamente los mismos que los que he descrito en el anterior párrafo. Solo hay que copiar bien la idea.

Este interceptor debe conectarse con los dos grandes canales superficiales.

Estas obras de carácter superficial conseguirían que no lleguen a la laguna del Mar Menor, fósforo, zinc, plomo, cobre, ni ningún otro producto que pueda hacer daño a la flora y a la fauna.

Les aseguro que esta solución sería eficaz al 100%. Pasara lo que pasara en el acuífero y en su área de alimentación, nunca nada podría llegar al agua del Mar Menor, aunque fuera un accidente o un error.

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