Es increíble lo que está ocurriendo en torno a las medidas necesarias para que el Mar Menor recobre todo su esplendor y con ello, que todos los demás sectores actualmente perjudicados vuelvan al optimismo que nunca debiera de haber dejado de estar presente en ellos y que tan burdamente se lo han robado a todos los murcianos, y en especial, a los ciudadanos que viven en su entorno, a los pescadores, agricultores, ganaderos, promotores y a los españoles y extranjeros que admiran esa joya de la corona que tiene Murcia.
Es una vergüenza que ni el gobierno regional, ni el gobierno nacional hayan puesto en marcha una solución rápida y eficaz para resolver el problema. Tampoco se entiende que en un radio de 80 kilómetros tengamos 6 universidades y no se hayan puesto como objetivo principal proponer propuestas de resolución del citado problema. Sí, a nivel personal hay diversos científicos que estudian y viven de los estudios sobre el ecosistema del Mar Menor, pero ¿lo estudian de una manera conjunta con una visión global o cada uno persiste en su libertad individual para incrementar su currículum de investigación? No recuerdo haber leído ninguna propuesta a nivel de Universidad que indique claramente una solución.
El gobierno central no está de acuerdo con el anterior gobierno al que sustituyó, por lo que le ha dado una vuelta muy importante a la solución anterior y ha olvidado la importante y esencial apuesta que hizo este, proponiendo la eliminación de los nitratos con la operación de “el vertido cero”. Si este se hubiera realizado por el presente gobierno, ya tendríamos, a estas alturas, el camino despejado y el tema bastante resuelto. Pero no ha sido así. Llegaron al poder importantes funcionarios españoles de Bruselas y hasta un secretario de Estado procedente de Asturias, para imponer su concepto de cuencas en las que la lluvia registrada en las mismas es más que suficiente para creer a ciegas en el mito del “ciclo del agua”. Esta se evapora del agua del mar, forma nubes, precipita, se recoge superficialmente en la cuenca, y la gente que vive en la misma es la que puede vivir en función de la cantidad de agua que haya, el resto se busca la vida en Madrid o en Barcelona. Probablemente, de esta manera de entender la vida, viene el título del ministerio actual que entiende del agua, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Debieron de pensar que en la Transición que ellos creen sobra gente en algunas cuencas, como la del Segura y por ello les supone un Reto Demográfico. Probablemente querrán gestionar hacia donde debe marchar toda la gente que va a sobrar en la Región de Murcia por la falta de agua. En estos momento me apuesto con quien quiera, que en el futuro, si siguen los mismos, enviarán agua por el canal de trasvase hacia el río Segura para que este pueda drenar agua dulce al mar, porque es el único río de Europa que no desemboca agua alguna al mar mediterráneo. No van a importar las personas, va a importar que el principio básico de su “religión”, es que el ecosistema marino necesita agua dulce para su subsistencia. Hace más de 100 años que no sale ni una gota de agua al mar. Sin embargo, el ecosistema de la desembocadura sigue proporcionando langostinos de Guardamar. Acuérdense que uno de los mensajes de por qué no se realizó el trasvase desde el Ebro al Segura, fue por la probable disminución del volumen de agua dulce de Ebro al mar.
Por otra parte, al gobierno regional de Murcia le ha venido muy bien que el gobierno central haya propuesto para llevar a cabo una serie de medidas y de estudios, que solo servirán para conocer mejor por qué muere el enfermo. Me parecen más “medidas paliativas” que ayuden a bien morir a la magnífica laguna, que medidas que ayuden a su salvación. Se van a necesitar varios años para conocer lo que ya conocemos, eso sí serán conocimientos con más bases de datos. Nuestro gobierno regional se frota las manos. El Central ya ha tomado el poder de decisión. Si no funciona el plan, la culpa siempre será del MITECO. Además, quedan menos de dos años para las elecciones generales. Si el partido que sustenta al gobierno de Murcia es el mismo que el que haya en Madrid, creen que será más fácil la gestión del problema. No me parece de recibo tratar el problema del Mar Menor con expectativas de tiempo, sin aportar prácticamente nada. Ellos sabrán, pero el ejemplo no muestra empatía alguna.
Pocos de nosotros levantamos la voz, siempre estamos callados, pero es llegado ya el momento de decir que, o actuamos con una operación inmediata de cirugía en el Mar Menor o este se nos va al otro barrio, rodeado de medidas paliativas. Estos pocos también sabemos cuáles son las actuaciones que habría que hacer, por eso no estamos de acuerdo con las actuales.
¡Adiós Mar Menor!