Los que entendemos algo de lo que está ocurriendo en el Mar Menor y esperábamos más pronto que tarde, que el Ministerio, en adelante MITERD, aportaría un Plan para definir y acabar con el problema de la laguna en un plazo de seis a doce meses, nos hemos quedado muy decepcionados. Este Plan, como quieran llamarlo, no va a solucionar los problemas del Mar Menor.
El Estado dispone de magníficos científicos y gestores, que podrían haber realizado un Plan contundente y apropiado. Parece que ha prescindido de todos ellos. No deben haberles pedido opinión suficiente y el resultado es un “poemario” de sentimientos paradisíacos de muchas personas, se nota que demasiadas, que con toda su buena fe han puesto de su parte todo lo que tenían en la cabeza para componer un conjunto muy variado de estudios, más que de medidas, para llegar a conseguir la Gloria. Pero esta no se consigue solo con buenos propósitos, se necesita conocimiento y sabiduría en todos los aspectos que conjuntan la gran cuestión que nos ocupa: salvar al Mar Menor.
Una vez más, observo que hay una preocupación mucho mayor por seguir realizando estudios y más estudios sobre los efectos ocurridos, que por las principales causas que han dado lugar a este problema de contaminación.
No quieren darse cuenta, aún sabiéndolo casi todo el mundo, que el problema del que hablamos es de tres dimensiones, no es bidimensional. Además de la superficie de la tierra de todo el Campo de Cartagena, en adelante, CC, y del agua del Mar Menor, hay un tercer factor ligado a los dos anteriores. Es el acuífero del Campo de Cartagena, en adelante, ACC.
Cualquier Plan que no tenga en cuenta la gestión del acuífero, lleva indefectiblemente a su fracaso estrepitoso y total.
Ese posible Plan tiene que tener en cuenta que toda la contaminación producida está almacenada en el acuífero ACC y que ese es el vehículo por el que llega la contaminación al Mar Menor.
Una de las propiedades más importantes de un acuífero es que se puede vehicular el agua subterránea hacia la zona que nos sea más interesante para no provocar daños. Por tanto, hay que dirigir el agua subterráneamente más al norte de la laguna, a una planta de desnitrificación y desalobración, para que no afecte al Mar Menor.
Si tenemos en cuenta la actual velocidad del agua subterránea en el acuífero, que es de dos metros diarios en dirección al mar, ya pueden calcular el número de años que se tardarían en que el acuífero no aportase más nitratos a la laguna. Esto siempre en el supuesto que no se realizasen más abonados de tierras, que no hubiese residuos de purines de las granjas de animales, ni que existiesen fosas sépticas, ni pérdidas de agua de los sistemas de canalización y depuración de las aguas residuales, etc. Calculen decenas de años.
No podemos, ni debemos esperar más. El Mar Menor, el medioambiente, la vida y la agricultura del CC deben sobrevivir a la presente situación.
Sintetizo alguna cuestiones del Marco, que me llaman más la atención:
- La masa de agua del ACC está declarada en riesgo de no alcanzar un buen estado cuantitativo y químico. Nunca lo ha estado desde que se formó, ni lo podrá estar nunca, por la calidad y naturaleza de las rocas que lo componen.
- La Junta de Usuarios se debería haber constituido hace muchos años. Los propietarios de sondeos debieran entregar la encomienda de gestión del agua subterránea a la Confederación. Es ingobernable la puesta en marcha de 1.200 pozos en este acuífero en la situación actual.
- En cuanto al agua superficial y su drenaje, dos observaciones: una, si al nivel del acuífero se le hace descender, parte de las lluvias quedarán recogidas en el acuífero; y la otra, hay que construir cauces nuevos en los lugares adecuados.
El Gobierno Regional está encantado con las Propuestas. Entiende que ha ganado la batalla de quién tenía que realizar el qué. Creo que no han observado la importancia de que el Gobierno central ha declarado los trabajos de “interés general”. Significa que mandan y pagan ellos, pero la pelota es nuestra.
Pero, lo más preocupante de todo, es que da la sensación que el MITERD pudiera estar jugando a que no se solucione el problema del Mar Menor para descargar la culpa y la responsabilidad a la presencia de las aguas del Trasvase Tajo-Segura. Están todos muy interesados en que el Trasvase desaparezca.
Del MITERD, que son las siglas del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, algunos dicen que si se eliminara el Trasvase, sí que cumplirá con la disminución demográfica de Murcia.