¿CÓMO ESPAÑA PUEDE BAJAR UN 70% EL PRECIO DE LA ELECTRICIDAD Y QUE NO VUELVA A SUBIR?

La solución está en producir nuestro propio gas, el que tenemos en el subsuelo de nuestro territorio. Disponemos del gas suficiente para abastecer a España durante al menos 60 años, según datos de la consultora Deloitte, y más de 70 años, según otros científicos que han estudiado detalladamente la cuestión.

Comparemos estos 60 años con la fecha propuesta por Europa, no todos los países, para la desconexión de los combustibles fósiles, como es el gas. En 2050 se espera que prácticamente toda la energía que se consuma sea procedente de energías renovables. Estamos en 2021. Solo faltan 29 años, pero tenemos gas para 60 años. No está nada mal.

Algunos de ustedes se estarán preguntando: ¿quién va a invertir en una operación económica, que nace con la idea de ir muriendo, desapareciendo poco a poco en 29 años? Resulta que no es ningún problema. Sí que puede haber mucho interés, porque es cierto que un sondeo para producir gas convencional (los sondeos de antes) necesitaba muchos años para su amortización, pero los sondeos de hoy día, de fracturación hidráulica,  de gas no convencional, tienen una vida de no más de dos o tres años, por lo que no hay problema financiero de amortización, dado que sus costes son muy bajos.

Por tanto, tenemos gas natural propio en España. No necesitamos importarlo, ni estar pendiente del precio del mercado internacional. Esto nos daría una importantísima ventaja para conseguir un magnífico precio de la electricidad. El coste del gas no convencional es, en estos momentos, la décima parte del precio de importación, por lo que el precio de la electricidad podría llegar a ser de un 70 a un 80% más barato que el actual.

Entonces, ¿qué hay que hacer para que de manera jurídica, económica y práctica se pueda poner en marcha la explotación de gas español y abandonar su importación desde el exterior? Estas son las observaciones y comentarios que quiero hacerles para una mejor comprensión de la cuestión:

  • Hay que conseguir tener una información veraz sobre los sondeos de fracturación hidráulica, sus ventajas y sus inconvenientes. Pueden entrar en internet y buscar UNA GUÍA PARA ENTENDER LA FRACTURACIÓN HIDRÁULICA, realizada por los Colegios profesionales de geólogos y de ingenieros de minas. La conclusión de su lectura es que es una técnica que no ofrece problema alguno, siempre que sea realizada por técnicos competentes. Igual que pasa con cualquier otra rama de la ciencia.
  • La “mala prensa” que ha tenido hasta ahora ha sido producida por las redes sociales de países, aupadas por sus dirigentes, que no querían romper el actual estatus de geoestrategia política. Rusia no quiere que Ucrania y Europa occidental se independicen del aporte continuo de gas de su país. Así ha conseguido que en casi toda Europa quede prohibida la realización de sondeos y la explotación de gas no convencional, sin razón científica suficiente. Por tanto, Europa sigue dependiendo de Rusia y España de Argelia, Noruega, Nigeria y siete países más. A Rusia solo le ha hecho falta utilizar sus mensajes para que la mayoría de la población se predisponga en contra de la fracturación hidráulica.
  • España tiene además otro problema ineludible. Es la mala relación de Marruecos con Argelia. En estos momentos tienen cortadas las relaciones entre ambos. Pero la conducción de gas argelino que viene a España pasa por territorio marroquí. Esto puede causar graves problemas para España en cualquier momento.
  • Existe y va a existir una muy alta demanda de gas en los próximos años. La reacción inmediata ha sido una fuerte elevación de los precios, que se supone continuará en los próximos años. Creo que no podemos depender del exterior y más aún, pagando precios no previstos, que inciden inmediatamente en el coste de vida, en la inflación, en la deuda de España y en un sinfín de temas más. Y mientras, nuestro gas dormitando en las entrañas de nuestra tierra.
  • Estados Unidos gracias a la fracturación hidráulica ha producido tanto gas, que ha pasado de ser un país importador de gas a exportador. Han realizado más de un millón de sondeos (léanse la guía citada). Sus precios de energía eléctrica son la décima parte de los actuales de Europa. Sus costes de producción son menores y las viviendas pagan mucho menos que los europeos por la electricidad.
  • La compra de gas de España en el exterior incrementó en el año pasado en 30.000 millones de euros nuestro déficit comercial. Este año, con el incremento del precio del gas, la factura podría subir por encima de 100.000 millones. Déficit comercial equivalente a los ingresos por turismo en España antes de la pandemia.
  • La explotación del gas natural no convencional en España se puede realizar mediante una colaboración público-privada, para un mayor control por parte de las administraciones correspondientes.
  • Según los expertos se pueden crear más de 100.000 puestos de trabajo.
  • Recuerden cómo se estableció una “guerra” contra la energía eólica antes de su implantación. Se hizo desde todos los puntos de vista. Hoy día, nadie la critica, se la ve como un arma más para acabar con los combustibles fósiles, tema en los que todos estamos de acuerdo que hay que acabar con ellos cuando se pueda.
  • En relación con este tema, creo que tenemos que reflexionar sobre los problemas que se crean cuando se ponen números a las fechas finales para conseguir la transición ecológica a la que estamos abocados y obligados, porque las consecuencias pueden ser desastrosas. Los propietarios de combustibles fósiles van a intentar obtener los beneficios normales de 100 o 200 años en los próximos 29 años. A los fabricantes de vehículos se les ve como “pollos sin cabeza” para encontrar los modelos eléctricos adecuados, sabiendo que no disponemos de las infraestructuras eléctricas necesarias en el interior de las ciudades. Los potenciales compradores de vehículos estamos totalmente despistados sobre qué conviene mejor comprar. Y mientras la edad media de las flotas de vehículos crece sin parar, peores coches, mayor siniestralidad, menor seguridad. Está muy bien poner unos objetivos, pero creo que hay que ir por partes. Un viejo proverbio dice que “los elefantes se comen a trozos”.
  • Habría que modificar la Ley 7/2021 de cambio climático y transición energética, para posibilitar la realización de sondeos de fracturación hidráulica y la consecuente producción de gas natural español, con todas las garantías de inocuidad.

En definitiva, tenemos que hacer exactamente lo mismo que se ha realizado en los Estados Unidos y conseguir ser independientes en relación a la energía, hoy día con una mezcla de renovables y gas natural. A partir de lo antes posible, solo con energías renovables. Y esperar a los resultados de las investigaciones del hidrógeno verde.

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