Las prisas nunca han sido buenas. Suelen conducir al fracaso de las ideas.
Por otro lado, estas surgen del análisis de los problemas, pero si el mismo viene generado por personas agregadas bajo un mismo foco, pero con escasa formación y con alta politización, las propuestas fracasarán. ADVERTENCIA: Las titulaciones y los cargos de las personas no implican disponer de formación suficiente.
Por tanto, prisas nunca, elección precisa de analistas siempre. Esto llevaría a un éxito asegurado.
El problema surge cuando el que introduce las prisas y elige a los analistas no tiene ni idea. Así, mal vamos a ir.
Parto de estas premisas para comentar algunas cuestiones, que precisando soluciones rápidas no van hacia delante, más bien en su devenir se están creando otros nuevos problemas, similares a los que tiene un corredor de fondo cuando al tener prisa se le entrecruzan los pies, se cae y pierde la carrera.
- EL MAR MENOR.
No se puede entender que los responsables de las decisiones que hayan que tomar para resolver las cuestiones medioambientales, las necesidades de agua para el riego y la regulación necesaria y objetiva para explotar las aguas subterráneas del acuífero, no hayan presentado un Plan definitivo que calme a todos los interesados, no solo a los que viven y trabajan en la zona, si no a todos los murcianos y españoles que están muy preocupados por la inacción de las autoridades.
¿Hay soluciones? Sí. ¿Se están tomando medidas? No. ¿Se proponen algunas acciones que pueden complicar más aún el problema? Sí.
Esta semana he leído que se está preparando un Plan contra las inundaciones en el Mar Menor. Entre las medidas, hay algunas que tratan de retener el agua de las lluvias cuando se producen, para que no viajen en superficie en ese momento y con ello aumenten los volúmenes de agua en la salida. Esta medida sería muy adecuada si el nivel del agua del acuífero no se encontrara tan alto como lo está desde que se paralizó la extracción de agua del mismo. En estos momentos, cualquier lluvia provocará una inundación. Asimismo, si el agua queda retenida por alguna obra que lo consiga, se infiltrará en el acuífero y en el mínimo tiempo saldrá a la superficie aguas abajo. Por tanto, las obras para retener agua en los cauces de las pequeñas cuencas solo son efectivos cuando no se realizan sobre la propia área de alimentación.
Las otras acciones que están complicando el problema, ¿cuáles son? Sencillamente la inacción. Todos los días discutiendo, sin tomar decisiones, y mientras tanto, el agua del acuífero se desborda, llegan los nitratos al Mar Menor y nadie sabe lo que va a ocurrir.
Esto se llama parálisis, descoordinación y creación de incertidumbres sociales y económicas.
- EMISIONES CERO Y CAMBIO CLIMÁTICO.
Nadie puede negar que existe un cambio climático, pero tampoco se puede negar que el cambio climático es consustancial a la vida y evolución de la Tierra. No es algo que haya empezado en un cierto momento. Es evidente que la combustión de las energías fósiles ha dado un paso hacia delante en la formación y en la presencia de CO2. Una parte importante de la materia orgánica de millones de años, que estaba almacenada en el interior de la Tierra en forma de carbón, petróleo y gas, se ha liberado por la acción del hombre en pocas décadas de años. Por tanto, tenemos un problema. Y hay que actuar.
Pero, teniendo claro el problema, creo que se han equivocado con la velocidad que se le ha quiere dar. Que en 2030 no se vendan ya vehículos de combustión y que se anuncie que en 2050 hay que conseguir la “emisión cero” me parece muy exagerado. Los problemas que van a acarrear las excesivas prisas van a dañar las condiciones sociales y económicas de los habitantes del Planeta, sobre todo los de la Unión Europea y algunos más, que son los únicos que se han autoimpuesto tal condición. China, India y otros muchos países las van a ver venir y van a aprovechar todas las ventajas que ya les hemos dado y les vamos a dar con estas decisiones, que a mí, particularmente, me parecen excesivas en los plazos.
A estas alturas, faltando 8 años para la exclusión de los vehículos de combustión, no tenemos claro si el futuro será de coches eléctricos, de hidrógeno verde o de quién sabe, si surgen otras nuevas posibilidades. Lo que sí es cierto es que no disponemos de las infraestructuras de conexión eléctrica en las ciudades para abastecer de carga a tantos millones de vehículos y aún más, al mismo tiempo. Por lo menos, a mí no me lo han explicado. Tampoco está aún claro la certeza del hidrógeno a un costo admisible para la mayoría de los ciudadanos. Vivimos, de nuevo, en la incertidumbre.
Una consecuencia de esta alta velocidad en tomar decisiones indeterminadas, es que se venden menos coches y que la edad media del parque de vehículos va siendo cada año mayor, con el consiguiente incremento de la inseguridad vial y pérdidas de puestos de trabajo.
Otra consecuencia es la menor oferta de petróleo y gas y por tanto, gran aumento de su precio. En estos próximos años, este efecto se va a incrementar exponencialmente. Es lógico que nadie tenga interés en invertir en construir sondeos para obtener combustibles fósiles, tanto en cuanto no se van a seguir vendiendo dentro de muy pocos años. ¿Quién va a poder pagar esos nuevos precios? Esto ya está pasando. De ahí el alto precio del gas y por tanto de la energía eléctrica en nuestras casas.
Por si faltaba más inestabilidad e incertidumbre, con toda la buena fe se organizó el mercado de emisiones de CO2. El resultado está siendo que en estos dos años pasados ha aumentado su precio más del 50% y más que habrá de subir, porque se decidió que solo una determinada cantidad de CO2 podría ser emitida a la atmósfera y creo que nadie se va a atrever a dejarla incrementar, porque sería acusado de ir contra el medioambiente.
Pero, este aumento del precio de las emisiones de CO2 y el descenso de la capacidad de producción están detrás de los precios de la electricidad, del precio de los automóviles, de la incertidumbre de qué coche adquirir y por tanto, de mayores costes económicos y de pérdida de puestos de trabajo para los ciudadanos.
¿Es que no era previsible lo que está ocurriendo? ¿No nos da igual a las personas y al planeta Tierra, que en lugar de 2030-2050, el objetivo sea el de 2050-2070? Les juro que nadie se iba a enterar. Es más, es preferible un cambio a la velocidad adecuada, que no a una velocidad histérica. Aquí cabe aquel viejo proverbio: VÍSTEME DESPACIO, QUE TENGO PRISA.
- EL TRASVASE TAJO-SEGURA.
Todo lo que está pasando es una barbaridad. No hay por donde cogerlo. Leo y escucho que el trasvase es un ataque medioambiental contra la Naturaleza. Desde Guadalajara hasta el sureste da vida proporcionando agua, que además viaja al aire libre. En su devenir, alimenta a toda clase de fauna que bebe de sus aguas. Es, en verdad, un nuevo río, es un desafío a la falta de río y de agua. ¿No sería conveniente multiplicar los posibles trasvases para convertir a la España seca en un vergel de plantas y en un hábitat de faunas diversas? ¿No es mejor esto que una mal denominada modernización de regadíos, en la que hemos dejado morir y desaparecer a fauna y flora, dependientes de los cauces de las acequias? ¿Dónde beben ahora las aves migratorias que volaban por los cielos de España? Dicen que ahora hay menos aves, que los altos pinos de Churra se han secado. No, los hemos secado quitando el agua de la superficie de la tierra.
¿Existe en España suficiente agua para realizar más trasvases y cambiar la configuración que ha realizado caprichosamente la Naturaleza? Sí, rotundamente, que lo diga Portugal, que los digan los mares y los océanos. Dirán que sí. Hay que poner prioridades, la primera es mejorar el medioambiente en España y esto se hace aprovechando el agua que tiene nuestra Nación; la segunda es dar trabajo y riqueza a los lugares que pueden producir alimentos, como es el ejemplo del sureste español. Este representa hoy día en el mundo, el mejor ejemplo de agricultura, industria agroalimentaria, tecnificación y digitalización. Y alguien se lo quiere cargar.
Existen 40 trasvases en España. En Francia está comunicado el océano Atlántico con el Mediterráneo. Hay multitud de trasvases, pero, según parece, el único que molesta y que hay que eliminar es el trasvase Tajo-Segura. Con este nivel de entendimiento, mal vamos a ir.
Desde el MITECO, el Gobierno central ya ha decidido acabar con el mismo. Probablemente lo consiga. Son el Poder.
Pero, desde ya, todas las comunidades de regantes, asociaciones agrarias, industrias, ayuntamientos, y todos deben estar preparando un Plan B por si pasara. No hay que dejar de luchar para que no ocurra, pero la lluvia de millones de Europa puede dar como ganador en las próximas elecciones a los mismos que ostentan el poder en España.
El Plan B no puede ser otro que la desalación de agua de mar, pero en unas condiciones que su coste sea como máximo el actual del trasvase. Y esto se consigue con una gran desaladora, con energía foltovoltáica propia y con una cierta regulación de volúmenes de agua, recargados en acuíferos cercanos a las zonas de riego.
Y siempre ayudados por un precio especial de la energía eléctrica para la región del sureste español, basado en lo que el propio Gobierno quiere hacer: que nos convirtamos en una isla, sin conexión de agua. Las Islas suelen tener leyes especiales de SINGULARIDAD, para disminuir los costes provenientes del AISLAMIENTO.
Pero el Gobierno va tan rápido en sus decisiones, que no tiene preparados los escenarios siguientes. Esto es lo que no puede ser. Si se toma una decisión, hay que tomar otra que sea compensatoria de la anterior. Esto es una Ley no escrita, pero válida en todas las ocasiones.
En definitiva, no corramos excesivamente a la hora de tomar decisiones. Se les debe de dar más tiempo y se debe compensar cuando la aplicación de las mismas sea perjudicial para la población. Esa es la buena política. No hay otra. La mala no sirve y además, se vuelve en contra de quien la lleva hacia delante.