Nos encontramos en plena discusión de dónde han de aplicarse los fondos que han de venir de la Unión Europea al objeto de administrar mejor los recursos de agua propios y ajenos del Sureste español.
Son muy necesarios para el presente y el futuro de toda la zona. No hay que explicarlo a nadie, pero hay que tener muy en cuenta a todas las zonas receptoras de agua y también a las nuevas infraestructuras que hagan posible un mejor reparto de la misma, como es la impulsión de aguas desaladas desde la costa al embalse de Ojós. Es una obra imprescindible, necesaria y será muy eficiente para todos los regantes, sean del lugar que sean. Desgraciadamente no está planteada por el momento.
Los regantes se manifiestan en la calle, protestan en los medios de comunicación, dirigen manifiestos a los gobiernos central y regionales. Realizan “tractoradas”, hacen todo lo que tienen derecho a hacer.
Sin embargo ¿qué hacen los alcaldes, los ayuntamientos, las empresas de agua, los ciudadanos que beben el agua del grifo, qué hace la Mancomunidad de los Canales del Taibilla?
Todos ellos, todos nosotros, tenemos la obligación de protestar , de exigir que el agua del trasvase destinada a abastecimiento venga en un conducción cerrada y separada del agua del regadío y del cauce del río Segura hasta las plantas potabilizadoras que nos dan el agua para beber.
Tenemos un agua potable en nuestros grifos, pero todos sabemos y reconocemos que no tiene el sabor que debiera tener. Buena prueba de ello es que la mayoría de los hogares compran agua mineral embotellada, no porque les sobre el dinero para ello, si no porque no les gusta el agua.
En la Región de Murcia, nuestros gobiernos durante 45 años están utilizando un “excepción temporal” para permitir que el agua que llegue a contener hasta 700 miligramos por litro de sulfatos sea considerada potable, cuando en el resto del mundo, este límite está limitado en 250 miligramos por litro. Y con el magnesio pasa exactamente igual.
¿Debemos de permitir que tal excepción temporal siga perviviendo en el tiempo, cuando está previsto que se haga solo en un pequeño espacio de tiempo hasta que se solucione el problema que la origina?. Han tenido 45 años. Y aún está sin hacer. Creo que se debería haber hecho sin falta.
Porque no solo son los excesos en los sulfatos o en el magnesio. Lo peor es que las plantas potabilizadoras no pueden solucionar bien la presencia de materia orgánica y de otras sustancias que el río Segura incorpora en el curso de su agua. El resultado es un agua con compuestos organoclorados y con un contenido en sales que multiplica de tres a cinco veces las contenidas inicialmente en el agua del trasvase.
Perdón para los que se puedan dar por ofendidos. Es de un alto grado de ineficacia que el problema de la calidad del agua para abastecimiento no se haya solucionado ya. Llevo 45 años denunciando esta cuestión y proponiendo la solución: tan fácil como traer el agua por tubería cerrada.
El retorno de mejora medioambiental, de salud y de ahorro en el gasto de adquirir agua embotellada es inmediato. En un solo año, el coste de 200 millones de euros se amortizaría totalmente.
A la hora de finalizar, quiero que quede muy claro, que no se trata de que este proyecto luche para conseguir unos fondos europeos que supongan dejar fuera a otros que tienen todo el mérito para reordenar, dirigir y mejorar los riegos de nuestra magnífica agricultura. No tienen nada que ver.
Lo primero es la salud de tres millones de personas. Lo segundo es poner la inteligencia al servicio de los ciudadanos. Y lo que debiera de estar prohibido y penado es que el interés particular prime sobre el interés general de la población.
¿Quién nos va a salvar de disponer de una mala calidad del agua de beber de una puñetera vez?