EL SUSPENSE Y LA EMOCIÓN DE CRUZAR SEMÁFOROS EN MURCIA

Vas andando por la calle. Tienes que cruzarla para llegar a la otra acera. Te diriges hacia un paso de peatones con semáforo. Poco antes de llegar controlas en qué situación se encuentra. 

Si está rojo, te tranquilizas, porque sabes que te da tiempo a llegar a pie de semáforo, de manera que cuando se ponga verde, sales de inicio y si la calle no es muy ancha, seguro que llegas al destino de la otra acera sin despeinarte.

Pero si está verde, mejor que disminuyas la velocidad de tu marcha, que se ponga rojo el semáforo para que cuando se vuelva a poner verde, te lo encuentres hecho y puedas cruzarlo a paso normal.

La lección es que no se te ocurra cruzar un semáforo en Murcia, en el que se haya iniciado el color verde. El peligro te acecha de una manera despiadada. Cuando vas por la mitad del cruce de la calle, a veces guiña amenazante el verde. Entiendes de pronto el lío en que te has metido. El guiño no es una propuesta de que avances más rápido . No. Es una décima de segundo. Inmediatamente, el semáforo se pone rojo y los vehículos empiezan a roncar como si de una carrera de caballos se tratara. Te van a atropellar si no corres. Estás en medio. Solo se te ocurre levantar la mano pidiendo perdón a los conductores de los vehículos. Mientras tanto, una o dos motos no te esperan, pasan volando. 

¡¡¡¡Dios mío!!!! ya he pasado. Me encuentro seguro en la acera, pero me juro que no volveré a cruzar un semáforo en Murcia si no estoy en la rampa de salida hasta que el rojo se funda con el verde. Porque si es al revés, cuando el verde se funde con el rojo, estás perdido. 

¡Qué suspense!!!!!

¡Qué emoción¡¡¡¡¡

Como se enteren todos los youtubers que practican ejercicios de alto riesgo de las emociones que se sienten en los semáforos de Murcia se nos llena la ciudad.

Sin embargo, lo más doloroso es ver a las personas con cierta discapacidad, o con edad avanzada enfrentarse al cruce de una avenida, más ancha que una calle normal. Me cuentan que la mayoría quiere estar encerrada en el núcleo de manzanas rodeadas de avenidas, sin atreverse a salir de ese entorno. Tienen un enorme miedo a cruzarlas y morir atropellados.

Algún lector se estará preguntando cómo estoy escribiendo sobre este tema, y no de ciencia, agua o medioambiente. La respuesta es otra pregunta: ¿cualquier pérdida de un ser humano es también un problema medioambiental?

En serio, son muchos los visitantes que vienen a Murcia y no llegan a entender lo que tampoco entendemos los murcianos: ¿por qué parece una caza del peatón el cruce de una calle con semáforos? ¿ es que no se pueden gestionar los tiempos rojos, verdes y los intermedios de mejor manera para que los ciudadanos puedan pasear tranquilamente por las calles? ¿es que es prioritario que circulen más vehículos a que circulen  en paz los viandantes?

Estoy seguro que nuestro ayuntamiento escuchará el lamento de sus vecinos y solucionará el problema. No necesita invertir dinero alguno, solo cambiar los relojes de los semáforos.

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