LO VAMOS A CONSEGUIR YA: UN AGUA EXCELENTE PARA BEBER. LA UNIÓN EUROPEA INTERVIENE PARA QUE EL AGUA DE ABASTECIMIENTO SE CONDUZCA POR TUBERÍA Y NO POR EL CAUCE DEL RÍO SEGURA.

El Consejo Europeo ha confirmado el acuerdo provisional alcanzado con el Parlamento europeo el 18 de diciembre de 2019, para una Propuesta de revisión de la Directiva europea sobre el agua potable. 

Está previsto que la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo vote el acuerdo transaccional el 18 de febrero de 2020. Dentro de pocos días. Se espera que sea aprobado de forma prácticamente unánime.

La Directiva actual sobre la calidad del agua en el grifo ha quedado totalmente desfasada, ya que no tiene en cuenta una serie de parámetros muy importantes para la salud humana. Entre otros, los productos farmacéuticos (entre ellos, drogas), los alteradores endocrinos y los microplásticos. Se ha creado una lista de alertas para que la UE pueda supervisar de manera dinámica y flexible, los nuevos conocimientos sobre estas sustancias y sus efectos sobre la salud humana. El beta-estradiol y el nonilfenol se incluirán en la primera lista de alerta debido a sus propiedades de alteración endocrina. La primera lista de alerta se adoptará en el plazo de un año desde la entrada en vigor de la Directiva. El alterador endocrino del bisfenol A, se añade también a esta. 

Personalmente, estoy muy contento por el gran paso dado hacia la mejora de la salud de las personas, sobre todo para aquellos que vivimos y bebemos el agua que transcurre por el cauce del río Segura, en lugar de un agua que venga conducida a las Plantas potabilizadoras mediante conducciones cerradas que impidan la llegada de restos de todos aquellos productos que se han arrojado a los ¨wáteres¨ de las ciudades, en las casas, en lo bares, restaurantes, fábricas, talleres, etc. Estas sustancias contienen, además de restos orgánicos, tintas, pinturas, medicamentos que hemos tomado o hemos tirado a las tuberías, restos o trazas de drogas, herbicidas, insecticidas, abonos, y todo aquello que pueda ser susceptible de tirar al wáter y al cauce del río. Aunque hayan pasado por Depuradoras de aguas residuales. 

Algunos de nosotros, pocos, hemos luchado más de 30 añospara que esto no suceda. En 2011 estuvimos a punto de conseguirlo, si se hubiera realizado la conducción de agua, paralela al río Segura, que vendría a conseguir que no pudiesen existir todas estas sustancias y otras más, que son indeseables para beberlas. No se consiguió por la fuerza de los regantes de la Vega alta y por las asociaciones ecologistas que los apoyaron. Hoy, ya celebro esta noticia, pero hasta que no la vea, no cejaré en el empeño de que sea así. Lo haré con mi modesta participación en la consecución y obtención de esta obra, que permitirá un agua de buena calidad para más de tres millones de personas.

Nunca he entendido la desidia de todo aquel que tuviese en su mano la posibilidad de apoyar esta idea y tampoco éstos han explicado nunca, por qué no lo hicieron. Me gustaría saber que los regantes se hayan dado cuenta de la irresponsabilidad que cometieron, para que a costa de obtener más agua para sus fines, obviaron su apoyo a ayudar a millones de personas. Y también me gustaría que aquellos ecologistas, que solo veían el agua de beber, como un aumento de caudal ecológico del río, se den cuenta que hay que analizar con más amplitud de miras las consecuencias negativas y positivas de  cada uno de sus actos.

Tampoco he entendido nunca que pudiendo haber eliminado la importante presencia de sulfatos y magnesio en el agua del grifo,las autoridades durante 40 años, en vez de solucionarlo con la tubería famosa desde el Talave hasta las Plantas potabilizadoras, solo se les haya ocurrido excepcionar los límites máximos de potabilidad de ambos parámetros, hasta llegar de 250 milígramos por litro en los sulfatos a 700 mg/l, y aumentar de 30-50 mg/l de magnesio a 90 mg/l. Lo debieron de copiar de Israel. En los años 60 del siglo pasado, como sus aguas para beber, tenían más de 50 mg/l de nitratos, cambiaron la ley también, y pasaron a 100 mg/l como límite máximo. O sea, por la creación y aplicación de esta, hicieron potable a un agua a la que los Organismos internacionales discernían que no lo era. 

Me encantaría que las Universidades de Murcia, que disponen incluso de dos Cátedras de Agua, una cada una, se dediquen a investigar sobre los efectos en la salud de todo lo que estamos hablando y bebiendo durante tantos años.

Y por supuesto, me gustaría que además del coronavirus y otros problemas importantes, la Dirección General de Salud de esta Comunidad, al menos, tome el interés debido para acuciar a la Comunidad Autónoma de Murcia a que cumpla con la Directiva que nacerá probablemente el próximo 26 de marzo.

Cuando el agua llegue al grifo, una vez concluida la obra, y bebamos todos del agua corriente, nos daremos cuenta de la cantidad de millones de euros que hemos gastado en comprar agua mineral y en tirar a la basura, millones de botellas de plástico que la acompañaban.Por favor, ecologistas de Murcia, ¡uníos¡ ayudad a eliminar las botellas de plástico del agua mineral que bebemosporque las autoridades, si no es porque lo ordena la Ley, no son capaces de ver que existen otras órdenes, de carácter ético y científico, que nos habían ordenado esto desde que lo conocimos en 1989.

Aguas de Murcia realizó el proyecto para la construcción de la tubería. Luchó durante muchos años para su consecución. Debería de ponerse de nuevo a liderarlo, ahora que lo tiene de cara con la nueva Directiva que va a ver la luz en estas próximas semanas. Y todas las empresas gestoras de agua. Y el Taibilla. Y la Confederación Hidrográfica del Segura. Y todos¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

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