Hay que tomar por cierto y verdadero que los datos sobre el estado de los embalses en España es realmente exacto. Existen páginas de internet donde se vuelcan estos datos en tiempo real, facilitados por el Ministerio correspondiente. Hoy día es fácil. No hay más que tener los dispositivos y sensores adecuados para que los resultados sean conocidos, al momento, por todas aquellas personas que los deseen saber. Está muy bien.
Pero, también, los datos son del dominio de todas las personas que siguen las previsiones del tiempo en las distintas cadenas de televisión, así como en las emisoras de radio y en los periódicos. O sea, son conocidas por todos. Yo diría que es uno de los datos de mayor relieve y frecuencia, que se utiliza en muchas conversaciones de los españoles.
El problema está en que el dato conocido es el porcentaje de agua embalsada en el conjunto de los embalses de cada cuenca hidrográfica, así como en el conjunto de España. Y esto es lo que produce una incorrecta información de la situación real en algunas cuencas, como la del Segura.
En estos últimos días de febrero, las informaciones de los medios apuntan a que en España nos encontramos en un 46% de contenido en el conjunto de los embalses de España, y que el Tajo dispone de un 46% también, el Júcar un 27% y el Segura un 13%.
Muchos españoles que estén informados de esta manera pensarán indefectiblemente que el agua embalsada en el Segura es la mitad de la existente en el Júcar y más o menos, entre la tercera y cuarta parte de la existente en el Tajo.
Sin embargo, si en lugar de porcentajes, se informara de los hectómetros cúbicos que ocupan los embalses de las distintas cuencas, se diría realmente que el Tajo dispone de 1.489 hm3, que el Júcar tiene 307 hm3 y que el Segura solo posee 63, de los cuales una parte son los lodos depositados en sus fondos.
O sea, que la relación entre el Tajo y el Segura, que en porcentaje es de 3 o 4 veces, pasa a ser de 24 veces, y la relación del Júcar con el Segura, que en porcentaje es de 2, pasa a ser de 5.
En definitiva, la estructura de la información del estado de los embalses en España, adolece de exactitud numérica, lo que induce a pensar en otros lugares de España, que la cuenca del Segura no está tan mal, cuando la realidad es muy distinta. Está que se muere.
Creo que nuestros responsables de comunicación de la Confederación Hidrográfica del Segura, así como los de los Gobiernos Regionales de Murcia y Comunidad Valenciana debieran de incidir en el cambio de la información para favorecer un mejor entendimiento de la situación hídrica en la cuenca del Segura, y por ende, un mejor entendimiento de los esfuerzos de los habitantes de esta zona de España que no dispone del agua suficiente.
Decir que el Segura se encuentra al 13% de su capacidad es como decir, en este caso, que una persona se encuentra al 13% de su capacidad de vivir. Ahora bien, decir que solo se tienen 63 hm3, de los que casi la mitad deben ser lodos, para toda una zona, donde viven dos millones y medio de personas, miles de instalaciones agrarias de última tecnología, que constituyen el primer exportador de productos agrarios de España y una cabaña ganadera de más de dos millones de cabezas, es para asustarse.